La ‘Nakba’ explicada




El 15 de mayo de 1948 comenzó la Nakba, la “Catástrofe” infligida a los árabes palestinos por las fuerzas sionistas. Para los israelíes, sin embargo, la fecha marca el establecimiento —la Independencia— del Estado de Israel. Hoy, unos 6,5 millones de refugiados palestinos se aferran a su derecho a regresar a su tierra. Pero, ¿cómo empezó todo?

Antes de 1948

A finales del siglo XIX, Palestina estaba bajo dominio otomano. En ese momento, los judíos —de los que una importante comunidad había residido siempre en lugares emblemáticos de Palestina; como Jerusalén— representaban alrededor del 3% de la población total, los musulmanes el 87% y los cristianos el 10%. Personas de las tres religiones vivían juntos en paz desde hacía siglos.

A pesar de la creencia popular de que el conflicto palestino-israelí tiene miles de años, sólo se remonta a principios del siglo XX. Después del Primer Congreso Sionista en Basilea en 1897, convocado y presidido por Theodor Herzl, y a principios del siglo XX, la inmigración judía a Palestina se intensificó. Entre 1920 y 1939, la población judía de Palestina aumentó en más de 320.000 personas.

La Primera Guerra Mundial supuso la derrota del Imperio Otomano, y Palestina se convirtió en un protectorado británico. Entonces estalló la Segunda Guerra Mundial y con ella vino el Holocausto, el genocidio cometido por los nazis contra los judíos europeos. El período posterior a la Segunda Guerra Mundial supuso un aumento de las tendencias nacionalistas anticolonialistas y la liquidación de las potencias coloniales. Los sionistas vieron la oportunidad de establecer un Estado para sí mismos durante este período de descolonización —vinculándolo a la idea de la “liberación nacional” del pueblo judío, pero irónicamente pusieron en marcha su propia empresa colonialista.

Con la derrota de Alemania, un flujo constante de judíos llegó desde Europa del Este para instalarse en Palestina. Las tensiones se propagaron por toda Tierra Santa, y el 29 de Noviembre de 1947, en contra de la voluntad de la población indígena palestina, la Asamblea General de la ONU aprobó la Resolución 181, estipulando la partición de Palestina en un Estado árabe y otro Estado judío, otorgando el 43% de la tierra para los árabes (que eran en torno al 67% de la población) y el 57% para los judíos, que eran el 30% de los residentes. La Liga Árabe rechazó unánimemente esa repartición injusta. Es el comienzo de la Primera Guerra Árabe-Israelí.

En 1948

El 15 de Mayo de 1948 era el día fijado para la finalización oficial del mandato británico sobre Palestina. Los líderes judíos anunciaron el establecimiento del Estado de Israel el día anterior.

La guerra estalló y unos 750.000 palestinos fueron expulsados de sus tierras, muchos de ellos huyendo como resultado de agresiones directas contra sus pueblos y aldeas, y otros por miedo a las masacres llevadas a cabo por milicias judías. Este éxodo llegó a ser conocido como la Nakba: la catástrofe. Poco después, el primer gobierno israelí aprobó una serie de leyes que prohibían a los refugiados regresar a sus hogares o reclamar sus bienes.

En los 3 años que van desde mayo de 1948 hasta finales de 1951, unos 700.000 judíos se instalaron en el recién fundado estado. 19 años después, en 1967, Israel ocupó Cisjordania y la Franja de Gaza y comenzó a construir asentamientos en los territorios palestinos.

Después de 1948

Durante la Nakba, más de 400 aldeas y pueblos palestinos fueron despoblados o destruidos. Muchos de ellos fueron repoblados por inmigrantes judíos o reconstruidos como ciudades judías con nombres hebreos. Después del éxodo palestino de 1948, la ONU creó campamentos de refugiados y dio ayuda humanitaria a los refugiados, creándose ACNUR (Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados) en el proceso.

Hoy en día, se estima que los refugiados palestinos y sus descendientes suman 6,5 millones. La ONU aprobó la Resolución 194 el 11 de diciembre de 1948 para garantizar el derecho de los refugiados palestinos a regresar a sus hogares y aldeas y ser indemnizados por sus pérdidas, y lo ha reafirmado cada año desde entonces.

“Los refugiados que deseen regresar a sus hogares y vivir en paz con sus vecinos deben volver lo más pronto posible y que se les pague una indemnización por las de aquellos que decidan no regresar y por pérdida o daño a la propiedad…”

Israel, sin embargo, sostiene que el regreso de los palestinos a sus hogares “amenaza” su carácter judío, en lo que los críticos consideran una demostración de segregación contra las poblaciones indígenas palestinas musulmanas y cristianas, sobre todo porque se permite a judíos de todo el mundo inmigrar a Israel en base a la “Ley del Retorno”.

Aunque ACNUR se creó como una agencia temporal para proporcionar socorro a los refugiados hasta su retorno, la Asamblea General ha renovado reiteradamente el proyecto de ACNUR en espera de la resolución de la situación de los refugiados de Palestina. Hoy, ACNUR está en una situación financiera delicada, dejando a millones de refugiados en una situación vulnerable.

Los palestinos siguen viendo el derecho al retorno como parte de la solución al conflicto palestino-israelí, que según ellos debe abordar las injusticias históricas contra la población indígena no judía.

La Nakba que comenzó en 1948 todavía está viva en la memoria, y hasta el final permanecerá en los recuerdos de aquellos palestinos a los que todavía se niega el derecho a vivir en las tierras de sus abuelos.

Fuente: La Nakba explicada, Monitor de Oriente, 15/05/2017